Sin consenso siguiente movimiento de Banxico

 

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Los economistas que acertaron en anticipar un incremento de 50 puntos base de la tasa de fondeo del Banco de México en junio de 2016 tienen ahora opiniones distintas. Si bien todos creen que el organismo no ha terminado de subir el costo del dinero en este año, sus estimaciones son distintas sobre el momento y el aumento.

 

Los analistas económicos de Banamex y Barclays prevén un incremento de la tasa de fondeo de 25 puntos base, sin embargo, el primero cree que este se dará en diciembre de 2016, mientras que el segundo pronostica que sería en septiembre, siempre y cuando la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) suba sus réditos ese mismo mes.

 

Por otra parte, el análisis de Finamex sugiere que el siguiente movimiento de la tasa de referencia de Banxico será de 50 puntos base, y se dará a finales del año. En tanto, JPMorgan tiene una visión distinta: Banxico subiría 25 puntos base en septiembre y otros 25 en diciembre.

 

Raúl Rodríguez Martínez, analista macroeconómico y de mercados de Banamex, afirmó que su previsión, sobre un aumento de 25 puntos base en diciembre, se basa en su estimación del siguiente movimiento de la Fed. “Es cuando anticipamos que la Fed lo haga para que la tasa de fondeo (de México) cierre este año en 4.50 por ciento”.

 

Rodríguez añadió que la autoridad monetaria mantendrá un tono restrictivo ante momentos de volatilidad financiera y que la actividad local será el principal amortiguador de este sesgo restrictivo.

 

Por otra parte, Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays en México, dijo que después espera que la autoridad monetaria nacional siga a la Reserva Federal. “En particular todavía esperamos una alza de 25 puntos base en septiembre por parte de la Fed y Banxico reaccionaria a esto. Sin embargo, si la Reserva Federal no se mueve, Banxico ya no lo haría más”, afirmó Oviedo.

 

El economista de Barclays preciso que su expectativa se basa en que Banxico ya ha aumentado en 100 puntos base la tasa de interés en este 2016, lo cual es una magnitud importante y ayudara a que la inflación se mantenga controlada, además de que el peso también se ha estabilizado.

 

El director de Estrategias de Mercado de Finamex Casa de Bolsa, Guillermo Aboumrad, detalló que el nivel de la tasa de interés de México se había rezagado respecto al del resto de los países emergentes, lo que se había convertido en una de las explicaciones de la depreciación del tipo de cambio.

 

“A nuestro juicio, el deterioro del balance de riesgos de los fundamentales locales sugiere que sigue baja (…). Esperamos de manera preliminar un movimiento de alza de 50 puntos base hacia finales de año en adición e independiente a la Fed, para la cual no esperamos movimientos este año”, reveló Aboumrad.

 

En tanto, Gabriel Lozano, economista de JPMorgan, pronostica dos alzas para lo que resta de 2016

 

“La tasa de fondeo se ubicará en 4.75 por ciento a finales del año. Banxico se mantendrá flexible en sus acciones, en el tiempo y, sobre todo, la magnitud de los ajustes de política. Esperamos un alza de 25 puntos base en septiembre y otro incremento similar en diciembre, en respuesta de una eventual alza de la Fed”, explicó Gabriel Lozano.

 

El economista en jefe para México de JP Morgan precisó que un alza en septiembre está fuertemente ligada a que el tipo de cambio estará nuevamente bajo presión por las elecciones en Estados Unidos (8 de noviembre).

Fuente: periódico el financiero, secc. mercados del jueves 21 de julio de 2016

 

 

Los 3 efectos (negativos) de la fortaleza del dólar

 

El dólar pasa por su mejor momento en más de cuatro meses en el mercado internacional de divisas, sin embargo, no todo es positivo. Esa fortaleza podría generar distorsiones en algunos mercados y en el proceso mismo de la recuperación de la economía norteamericana.

 

El índice que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas superó ayer la marca de los 97 puntos, con lo que alcanzó un máximo de más de cuatro meses.

 

El billete verde presenta un ciclo de alza que lo ha llevado a acumular una apreciación de 4.83 por ciento desde que tocó su mínimo del año, el pasado 2 de mayo.

 

El primer efecto adverso de un mayor precio del dólar son las dificultades para incrementar las exportaciones norteamericanas, situación que puede ser un lastre para la recuperación económica. Por otro lado, al abaratar las importaciones, podrían restarle mercado a lo producidos internamente.

 

Además, esta trayectoria del dólar también podría dificultar el proceso de normalización de la política monetaria de la Reserva Federal, pues mayores tasas de interés serían un incentivo adicional para mejorar la posición del billete verde y fortalecerlo todavía más.

 

En segundo lugar, el avance del dólar contribuye a encarecer los precios de las materias primas en otras divisas, situación que tiende a restarles demanda. Menores ingresos por ventas de commodities conforman un contexto poco favorable para las economías emergentes, sobre todo en aquellas naciones cuyos sectores exportadores están poco diversificados.

 

El tercer efecto de la fortaleza de esa divisa es una fuente de presión bajista sobre todo para las monedas de naciones emergentes, lo que a su vez dificulta su recuperación económica. Del pasado 23 de junio a la fecha, las divisas que integran la canasta del índice dólar han caído en su totalidad.

 

El mayor descenso está representado por la libra, con una variación de 10.98 en el lapso mencionado, seguido de la corona sueca y el euro con variaciones de -5.11 y 3.28 por ciento, respectivamente. En caso de que persista la turbulencia internacional, es posible que la demanda del dólar como activo de refugio lo siga presionando al alza, algo que a Estados Unidos y a la Fed no le será grato.

 

La mayor demanda del dólar tomó fuerza después del Brexit, pero también tras los eventos violentos en Francia y Turquía.

 

Fuente: periódico el financiero, secc. mercados del jueves 21 de julio de 2016