Quiere autos de México, pero ya no su petróleo: EU

Mexicoxport

  • México, tradicionalmente, le ha vendido dos grandes productos a Estados Unidos, su principal cliente, aquel a quien dirige el 80% de sus ventas totales: vehículos para que los americanos vayan de un lado a otro y petróleo para que puedan repostar sus depósitos (un tercer rubro es el de productos electrónicos y de computación). En el año 2007, 22.3% de las ventas totales a Estados Unidos correspondía a equipo de transporte, esto es, autos y camionetas, autopartes y equipo eléctrico, en tanto un 14.3% se refería a exportaciones de petróleo crudo. A su vez, 21.7% de las ventas totales se catalogaba en ese tercer rubro, el de productos electrónicos y computación. Pues bien, ocho años después, esa tradición ya no se mantiene.
  • México, sí, le sigue vendiendo autos a Estados Unidos como un poseso, más que nunca antes en la historia. Pero los estadunidenses ya no repostan los depósitos con combustibles provenientes de crudo mexicano, sino con petróleo proveniente de Texas, Dakota del Norte o de los pozos de los Apalaches.
  • Dos indicadores de Estados Unidos publicados esta semana reflejan esa nueva realidad de forma meridiana. Según el reporte de Autodata, la venta total de vehículos ligeros en Estados Unidos alcanzó un ritmo anualizado de 18,120 millones en octubre, lo que supone el ritmo de ventas más alto en una década. De ese monto de vehículos ligeros vendidos, 3,980 millones eran importados, o un 22% del total, mientras que el resto, 14,140 millones, eran producidos en Estados Unidos.
  • México ha aprovechado bien ese auge del consumo de vehículos en Estados Unidos, que en buena parte se ha satisfecho a través de las importaciones. De enero a septiembre, México ha exportado 2,083 millones de autos, lo que supone un incremento de 6.7% respecto al mismo período del año pasado, y un nuevo récord histórico. De todo ese número, un 71.4% se destinó al mercado estadunidense.
  • La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) estima que para final de año, las unidades exportadas ascenderán a 2.7 millones, lo que supondrá un nuevo máximo histórico. La tendencia de exportación de autos junto con la demanda interna, que podría elevarse también a un récord de 1.3 millones, implicará una producción automotriz nunca antes alcanzada de 3.4 millones de vehículos.
  • Pero nunca existe la felicidad absoluta. Frente a la extraordinaria competitividad del sector automotriz mexicano, el sector petrolero destruye todo lo ganado. Ahora bien, no sólo es la plataforma de petróleo en México, que se ha derrumbado de niveles cercanos a los 3.5 millones de barriles diarios a los actuales 2.250 millones; no es sólo que el barril cada vez se vende más barato; también es que, directamente, Estados Unidos ya no precisa comprar petróleo de México.
  • Así lo vienen revelando los datos de la balanza comercial de Estados Unidos de los últimos años, y lo ratificó la cifra de septiembre publicada ayer. El valor de las importaciones estadunidenses de petróleo crudo se encuentran en su nivel más bajo de una década: en septiembre totalizaron 13,800 mdd, el menor nivel desde mayo de 2004. Eso es lo que ha logrado con su revolución de petróleo de esquisto y la construcción de pozos horizontales. Conforme la producción petrolera de Estados Unidos trepa a nuevos récords y se aproxima a la independencia energética, el país no tiene casi necesidades de comprar crudo del exterior.