Pasó de 17 a 42 litros el consumo personal de leche importada

Mexicoxport

• México, DF. Los productores de leche del país plantean al gobierno federal la necesidad de que el organismo que coordina este ramo integre a la cadena de producción – consumo, que resuelva conflictos de calidad entre industria y proveedor, la industria decide unilateralmente que leche recibe y cual no, pretexto muy común cuando no quieren recibir leche y desarrolle un mayor control en los procesos de importación, industrialización y comercialización sobre todo de preparaciones lácteas y quesos que tienen inundado el mercado y que concilie las acciones de apoyo gubernamental en el ejercicio del presupuesto especial concurrente.

• Al respecto, el presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, Álvaro González Muñoz, señaló en entrevista la necesidad de “poner fin a una angustia recurrente que afecta a los productores mexicanos cada vez que se avecina el ciclo invernal o una etapa de excedentes productivos de junio a septiembre”.

• Estos mecanismos, que el dirigente gremial llamó pretextos, no deberían presentarse, porque los tratados de libre comercio no sólo son para comprar leche de segunda calidad de países excedentarios, sino para complementar faltantes temporales sin afectar los sistemas productivos y comerciales de los países importadores.

• El planteamiento concreto que los pequeños y medianos productores de leche demandan –son el 99 por ciento a nivel nacional—es en el sentido de que el Secretario de Agricultura, como cabeza del sector ganadero, se coordine con el Secretario de Economía, para que se garantice el desarrollo de la industria lechera nacional, sin la angustia de que pueden llegar a nuestro país excedentes de los mercados internacionales a precios de “dumping”, con la consecuente quiebra de los ganaderos nacionales.

• La decisión de abrir las fronteras a la leche, regularmente en polvo y a sus derivados, lo primero que provocan es la saturación del mercado nacional con productos de baja calidad y a precios por debajo de sus costos.

• Para acabarla de amolar, dijo desalentado el dirigente, estas decisiones arrastran a la empresa LICONSA a seguir la tendencia de castigar el volumen de compra de la leche que utiliza el Gobierno Federal para sus programas sociales, con el argumento de ‘ajustes presupuestales’. Esto pone en riesgo la permanencia de los ganaderos lecheros mexicanos, en una actividad que viene de generaciones”, apuntó.

• Los productores suponen que el crecimiento incontrolable de las importaciones, han desplazado a gran número de pequeños y medianos productores. Esto se agrava por la reducción de precios internacionales y se convierte en una competencia desleal, porque los productores nacionales no pueden competir con un producto altamente subsidiado.

• La industria de lácteos no se conforma sólo con tener un producto barato, que es la leche en polvo y que sirve de referente del precio en México. La leche descremada en polvo, que es la más barata, abre la oportunidad de aumentar también la compra al extranjero de sueros, quesos y otras preparaciones lácteas, que vienen a agravar el sistema productivo y comercial de leche en México.

• La mezcla de leche en polvo y sustitutos de la misma, es una práctica que se realiza con mucha frecuencia, al grado que ha dejado de sorprender a las autoridades. “Todos saben que esto se da, pero nadie quiere controlar”.

• En esta mezcla hay que considerar a la leche en polvo –que ya viene descremada del extranjero—sueros, caseína, grasas vegetales, están sustituyendo a la leche, de tal manera que, “lejos de que los productores mexicanos vayan cerrando la brecha del déficit nacional de leche, todos los días nos quedamos atrás”.

• Un punto de referencia es que, en 1998, consumíamos 17 litros de leche por persona al año de las importaciones, y hoy consumimos 42 litros de leche importada. Esto significa casi el 150 por ciento más de incremento per cápita en el consumo de leche de origen extranjero.

• Esto ha dado lugar a que todos los días se cierren granjas lecheras, porque los productores no hallan dónde vender su leche, debido a una competencia desleal de leche importada en condiciones de “dumping”, finalizó.