El oro para la joyería mexicana logra su mayor ‘brillo’ en 6 años

 

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La demanda de oro para la producción de joyería mexicana alcanzó su mayor volumen en seis años.

 

En 2018, los artesanos de estas piezas en el país consumieron 6.8 toneladas del metal dorado, 3 por ciento más que lo registrado un año antes, lo que significó el aumento más grande que presenta este sector desde hace tres años y el mayor volumen desde 2012, muestran datos de la consultora Refinitiv.

 

Empresarios del sector consideran que esto se debió a tres motivos: la incertidumbre económica del nuevo Gobierno, una mayor demanda en el extranjero de oro y la estabilidad en el precio de este metal en el mercado mundial.

 

“Es importante la estabilidad en el tipo de cambio (paridad peso-dólar) y en el precio del oro, esto permite tener costos accesibles y con ello tener una mejor planificación”, dijo en entrevista el presidente de la Cámara de Joyería de Jalisco, Sergio González.

 

El año pasado, el precio del commodity en el mercado internacional tuvo un promedio de mil 282.49 dólares la onza, casi 3 por ciento inferior a lo que se reportó en 2017; en lo que va de 2019 apenas tiene un incremento de 1 por ciento, muestran datos de Bloomberg.

 

Por otra parte, José Dávalos, director de JD Joyeros, indicó que la incertidumbre económica en el país generada por los movimientos en el Gobierno, como los recortes de personal, también hace que más personas compren joyas, como un método de inversión.

 

“Culturalmente se compra oro en cualquier forma, como un método de ahorro, aunque yo no recomiendo que compren joyería, es mejor adquirir centenarios, pero es algo cultural”, explicó el experto.

 

Refinitiv detalla en su reporte que también una mayor demanda en Estados Unidos impulsó el consumo de oro en la joyería mexicana, pues aumentó 9 por ciento el año pasado.

 

González destacó que 72.4 por ciento de lo que se produce en México para el extranjero tiene como destino Estados Unidos, pero también crecen los envíos a Europa y Asia.

 

“México es un exportador líder, nosotros coordinamos pabellones en el extranjero para promocionar a los artesanos mexicanos, como fue el caso de Las Vegas este año, pero también en Hong Kong. Igualmente, en Italia y participamos en misiones comerciales y eso nos consolida fuera del país”, explicó González.

 

José Dávalos detalló que en el caso de su empresa, JD Joyeros, tienen presencia en Qatar, nación donde gustan por obras más ostentosas, que difícilmente se comercializan en el mercado mexicano por su tamaño.

 

“En México tenemos un gusto similar al que se tiene en Estados Unidos, que son piezas más elegantes, pero con diseño”, indicó.

 

Sobre el futuro del consumo, el presidente de la Cámara de Joyería de Jalisco considera que seguirá, pero de manera moderada.

 

Producción a la baja

A diferencia del consumo de oro en joyería que crece, la producción de este metal no tiene el mismo destino.

 

Refinitiv informó que, en 2018, la extracción de este metal en México bajó 4.3 por ciento comparado con 2017; aunque se mantuvo como el noveno país donde más se produce.

 

Firmas como Goldcorp son las que más redujeron su extracción de metal; en 2018 disminuyó su producción en su mina Peñasquito 6.3 por ciento, por lo cual se colocó como la que más perdió en el mundo.

 

La consultora destacó el caso de Minera Frisco, firma que preside Carlos Slim, la cual tuvo una menor actividad ante los bajos niveles de obtención que tienen sus minas por cada tonelada de tierra.

 

“Al momento no hay escasez de materia prima y un factor importante es que tenemos empresas aliadas que nos apoyan a crecer”, consideró Dávalos.

 

Para los joyeros mexicanos, una de las empresas que más aporta materia prima es Industrias Peñoles, firma que lidera el empresario Alberto Baillères.

 

Fuente: periódico el financiero, secc. empresas del jueves 30 de mayo de 2019