Remesas consiguen histórico en enero, crecen 6.5% anual

 

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Los mexicanos que radican en el exterior enviaron a sus hogares en el país remesas por 2,414 millones de dólares. Este es el mayor ingreso de dólares por esta vía, captado en un primer mes del año, desde que el Banco de México inició el registro.

 

Este flujo resultó 6.50% superior al que captaron las familias mexicanas el año pasado; sin embargo, muestra una desaceleración respecto de los registros de noviembre y diciembre reciente, que evidencia el efecto estacional desfavorable tras las fiestas de fin de año, consideró Juan Carlos Alderete, economista senior de Banorte IXE.

 

El economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, explica que al cambiar estos recursos en pesos mexicanos, 1.4 millones de hogares receptores observaron un incremento de 3.2%, pasándole también el filtro de la inflación.

 

De acuerdo con Juan José Li Ng, de BBVA, y de Alderete, de Banorte IXE, este sólido flujo es resultado del buen desempeño de la actividad económica de Estados Unidos, que se mantiene como el motor para la generación de empleo de los mexicanos originadores de los envíos de dólares hacia el país.

 

De acuerdo con la información del banco central, la remesa promedio que en enero recibieron los hogares mexicanos con familiares trabajadores en otros países fue de 313 dólares.

 

En este dato observa una segunda contracción mensual consecutiva en el envío captado por cada familia, pues en diciembre ingresaron en promedio 319 dólares por familia; y en noviembre, el giro promedio fue de 342 dólares.

 

El estratega de Banorte IXE advierte que se mantienen atentos a este desempeño, pues aun cuando esperan que el flujo de remesas se mantendrá fuerte, aguardan una desaceleración en Estados Unidos conforme se disipa el efecto del estímulo fiscal.

 

Sin embargo, consideran que para la segunda mitad del año podría tomar fuerza de nuevo la retórica de imponer algún tipo de restricción a estos envíos y también ante la mayor incertidumbre sobre la posibilidad de deportar a los trabajadores ilegales. Esto con miras al inicio de las campañas electorales para las elecciones presidenciales del 2020 en EU.

 

Fuente: El Economista